Su sonrisa, su mirada, su pelo... Él, la perfección entera y absoluta. La prueba de como todo pega un cambio cuando menos te lo esperas, la prueba de que existe la auténtica felicidad, la prueba de que existe el amor... Cada minuto que pasa soy más y más feliz y cada segundo me siento más afortunada que en el anterior. Nosotros contra el mundo, pase lo que pase, lucharemos contra todo lo que se nos ponga por delante, juntos, Tú y Yo... No me hace falta más... Solo con saber que te tengo ahi cuando te necesite, que estás y estarás a mi lado, yo ya soy feliz y me siento segura, contigo junto a mi, no temo a nada.
No hacen falta las palabras, basta con una simple mirada y una sonrisa complice...
Y orgullosa, puedo gritar a los cuatro vientos: ¡si, le quiero!


No hay comentarios:
Publicar un comentario