viernes, 4 de enero de 2013

Vida

Siempre hay un gran temor a las nuevas historias, a los principios, a empezar de cero porque todo eso supone dejar una parte de ti atrás. A medida que pasa el tiempo comienzas a darte cuenta de si esa nueva historia ha sido mejor o peor que la anterior.Cuando pasa un tiempo eres capaz de analizarlo todo, de pensar como estas ahora y como estabas antes, de comparar y comprender, comprender si se ha dado un buen cambio o no. Es más que normal el miedo a los cambios pero la mayoría de las veces merece la pena.Cuando das ese paso, nunca sabes que te deparará la vida pero al menos merece la pena intentarlo. Estos cambios te permiten nuevas cosas, conseguir nuevos objetivos, conocerte de una manera distinta, abrir tu corazón a gente nueva, cambiar de ambientes y de costumbres, descubres una nueva forma de vida, descubres una nueva persona dentro de ti. Yo tengo una respuesta bien clara a la historia que comenzó cinco meses atrás, es perfecta. Cada minuto de esta historia es mágico y es así por la persona que la protagoniza. Es lo mejor que me ha podido pasar, es ese 22 de julio que lo cambió absolutamente todo, que me cambio a mi completamente. Ahora solo importamos él y yo, solo me preocupan sus besos, sus abrazos, sus caricias, el roce de su cuerpo, mirarle a los ojos y decirle que le quiero. Me arriesgué a vivir algo nuevo, a comenzar una historia y no me puedo alegrar más.
 No sabemos cuanto tiempo nos queda, la vida es corta y por ese motivo hay que vivirla con la mayor intensidad posible, hay que vivir cada minuto y arriesgarse porque aun saliendo mal, siempre se puede arreglar y si no lo intentamos, puede que nos hayamos perdido la oportunidad de nuestra vida. Nunca dejes pasar algo, aprovecha cada oportunidad y cada segundo de la vida porque es un verdadero regalo. Ama con todo tu corazón, disfruta de cada aventura, se feliz con todo lo que puedas, disfruta de los que te quieren, olvida tus miedos, vive tus sueños.







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